Las atribuciones de las futuras autoridades regionales que serán elegidas democráticamente fueron el punto de conflicto entre los senadores partidarios y detractores. Un tema que, para algunos parlamentarios, está desde hace años resolviéndose mediante la ley de transferencia de competencias.

Después de una extensa jornada e intensas negociaciones, el Senado aprobó finalmente este miércoles la reforma constitucional que permitirá la elección directa de los nuevos gobernadores regionales.

Dentro de las materias debatidas entre los senadores, destacó la que tiene relación con las atribuciones de estas nuevas autoridades. Senadores que se abstuvieron o votaron contra el proyecto enfatizaron en la idea que se está aprobando la creación de una autoridad “de papel”, carente de atribuciones.

El senador independiente por la región de Aysén, Antonio Horvath, negó que la nueva autoridad vaya a carecer de atribuciones. Pero apeló a que el traspaso de éstas, desde lo que hoy realizan los intendentes, debe ser un proceso gradual.

“Atribuciones van a tener. De hecho van a tener las atribuciones de los actuales intendentes, pero hay ámbitos en los cuales se produce gradualidad, experiencias pilotos con la cuales se van traspasando servicios a la tuición regional, y eso es bueno. Que haya un proceso de gradualidad, porque hay experiencias comparadas en otros países donde se ha traspasado todo y finalmente ha generado problemas”, expresó Horvath.

Por su parte, el senador socialista por Santiago Oriente, Carlos Montes, quien rechazó el proyecto en sala, cuestionó la forma en cómo se pretenden enfrentar las potenciales controversias entre los futuros gobiernos regionales, con el gobierno central y los municipios.

“De partida quiero decir que aquí no está discutido el tema de las controversias. Aquí va a haber muchas controversias y esto tiene que ser regulado. Y lamentablemente no lo está. Hay un conjunto de aspectos del proyecto no lo están. Además, a mi me parece que la gradualidad, de la manera que está planteada, no tiene mucho fundamento ni mucha tiene solidez, entonces yo lo voté en contra, porque creo que es necesario hacer estas cosas bien. La experiencia internacional indica que cuando no se hacen bien, finalmente terminan no cumpliendo los objetivos y pueden ser incluso para peor”, indicó el socialista.

Sin embargo, el senador Horvath desdramatizó esta situación e incluso precisó que las transferencias de competencias a las instituciones regionales se encuentran en avance y que contribuirá a la delimitación de las funciones de cada autoridad y organismo involucrado en el desarrollo de las regiones.

“Senadores de la Alianza y también de la Nueva Mayoría usaban el argumento de que la transferencia de competencias de la autoridad regional eran muy pocas. Pero hay una contradicción flagrante porque en enero de 2014, en primer trámite constitucional, votaron a favor de esa transferencia de competencias. Y la que recibimos hoy día está bastante mejorada”, dijo el senador por Aysén.

En esta misma línea, el expresidente de la comisión presidencial por la Descentralización, Esteban Valenzuela, expresó que es necesario avanzar en esta ley de transferencia de competencias; estima perentorio que los sectores que se opusieron a la aprobación de esta reforma constitucional aclaren qué competencias son las que exigen que tengan los nuevos gobernadores.

Los senadores de igual modo plantearon que existen grandes posibilidades que sí pueda realizarse la elección de los gobernadores regionales en 2017, a pesar de que no se pudo amarrar este aspecto en la ley. Pero subrayaron la importancia de definir de forma clara el marco regulatorio de las nuevas autoridades.

Éstas tipificarán las atribuciones, los detalles del modo de elegir gobernadores y la manera de cómo se dispondrán los recursos para el ejercicio de sus cargos, las que deben quedar plasmadas en nuevas Leyes Orgánicas Constitucionales que ya se encuentran en trámite.

Crédito: Claudio Garrido – Diario UChile